Las ideas son las de la restauración, iniciada tras la caída de Napoleón Bonaparte, y son valores tradicionales representados por la Iglesia y el Estado. Por otro lado, otros románticos, que se definen como ciudadanos libres, luchan contra cualquier orden establecido, en religión, arte o política. Reclaman los derechos del individuo ante la sociedad y ante las leyes. Representan el ala revolucionaria y liberal del romanticismo, Lord Byron en Inglaterra, Víctor Hugo en Francia y José de Espronceda en España. Por su parte, se apoyan en tres pilares: la búsqueda de conocimientos irracionales que la razón negaba, la dialéctica hegeliana y el historismo.
Caracteristicas del romanticismo:
Rechazo del neoclasicismo Ante el escrupuloso rigor y el orden con que se observaron, en el siglo XVIII, las reglas, los escritores románticos combinaban los géneros y las versiones de diferentes maneras, mezclando a veces el verso y la prosa; en el campo del teatro, la regla de las tres unidades (lugar, espacio y tiempo) y alternan comedia y drama.
Subjetivismo Cualquiera que sea el género de la obra, el alma exaltada del autor descarga allí todos sus sentimientos de insatisfacción ante un mundo limitado y que frena el robo de su impaciencia también en lo que se refiere al amor, la sociedad, el patriotismo, etc. La naturaleza se fusiona con el estado de ánimo y se muestra melancólica, misteriosa, oscura. a diferencia de los neoclásicos, que apenas mostraban interés por el paisaje. Las aspiraciones al amor apasionado, la sed de felicidad y de posesión del infinito causa en el romántico un profundo desconcierto, una decepción que a veces lo lleva al suicidio, como en el caso de Mariano José de Larra.
Interés por lo nocturno y misterioso Los románticos sitúan sus sentimientos de duelo en lugares misteriosos y melancólicos, como ruinas, bosques o cementerios. Del mismo modo, sienten atracción por lo sobrenatural, que escapa a toda lógica, como los milagros, las apariciones, las visiones de ultratumba, el diabólico y la brujería.
Huida del mundo que les rodea El rechazo de la sociedad burguesa en la que vivían, lleva al romántico a escapar de las circunstancias, imaginando épocas pasadas en las que prevalecían sus ideales y inspirándose en lo exótico. Frente a los neoclásicos, que admiraban la antigüedad greco-latina, los románticos prefieren la Edad Media y el Renacimiento. Como géneros más frecuentes, los románticos cultivan la novela, la leyenda y el drama histórico.
Las ideas son las de la restauración, iniciada tras la caída de Napoleón Bonaparte, y son valores tradicionales representados por la Iglesia y el Estado. Por otro lado, otros románticos, que se definen como ciudadanos libres, luchan contra cualquier orden establecido, en religión, arte o política. Reclaman los derechos del individuo ante la sociedad y ante las leyes. Representan el ala revolucionaria y liberal del romanticismo, Lord Byron en Inglaterra, Víctor Hugo en Francia y José de Espronceda en España. Por su parte, se apoyan en tres pilares: la búsqueda de conocimientos irracionales que la razón negaba, la dialéctica hegeliana y el historismo.
Caracteristicas del romanticismo:
Rechazo del neoclasicismo Ante el escrupuloso rigor y el orden con que se observaron, en el siglo XVIII, las reglas, los escritores románticos combinaban los géneros y las versiones de diferentes maneras, mezclando a veces el verso y la prosa; en el campo del teatro, la regla de las tres unidades (lugar, espacio y tiempo) y alternan comedia y drama.
Subjetivismo Cualquiera que sea el género de la obra, el alma exaltada del autor descarga allí todos sus sentimientos de insatisfacción ante un mundo limitado y que frena el robo de su impaciencia también en lo que se refiere al amor, la sociedad, el patriotismo, etc. La naturaleza se fusiona con el estado de ánimo y se muestra melancólica, misteriosa, oscura. a diferencia de los neoclásicos, que apenas mostraban interés por el paisaje. Las aspiraciones al amor apasionado, la sed de felicidad y de posesión del infinito causa en el romántico un profundo desconcierto, una decepción que a veces lo lleva al suicidio, como en el caso de Mariano José de Larra.
Interés por lo nocturno y misterioso Los románticos sitúan sus sentimientos de duelo en lugares misteriosos y melancólicos, como ruinas, bosques o cementerios. Del mismo modo, sienten atracción por lo sobrenatural, que escapa a toda lógica, como los milagros, las apariciones, las visiones de ultratumba, el diabólico y la brujería.
Huida del mundo que les rodea El rechazo de la sociedad burguesa en la que vivían, lleva al romántico a escapar de las circunstancias, imaginando épocas pasadas en las que prevalecían sus ideales y inspirándose en lo exótico. Frente a los neoclásicos, que admiraban la antigüedad greco-latina, los románticos prefieren la Edad Media y el Renacimiento. Como géneros más frecuentes, los románticos cultivan la novela, la leyenda y el drama histórico.